
Todos estamos hartos de ver como determinado tipo de coches no pasan a una velocidad excesiva cuando circulamos por cualquier tipo de vía.
A parte de que es ilegal, atenta contra nuestra seguridad, ya que aumentan la probabilidad de accidentes (tanto de ellos como del resto de usuarios).
Los inconvenientes que nos causan no se quedan ahí, si no que hay varios más:
- Ambientalmente hablando: está claro que contaminan más y consumen un recurso no renovable.
- Económicamente hablando: consumen un recurso que es todo importado y, por tanto, perjudican a nuestra balanza de pagos. No solo eso, si no que con su consumo excesivo elevan la demanda y con ella el precio. Y esto se notará cada vez más.
¿Cómo afrontaría yo este problema?, pues de varias formas:
1. La tecnología nos permite, de manera muy económica, instalar dispositivos electrónicos en TODOS los coches de modo que en cualquier momento la autoridad pueda acceder a un historial de velocidad, al igual que se hace con los profesionales del transporte. Podría llevar incorporado hasta un dispositivo GPS, vamos que es muy fácil. Con esto nos evitamos a los delincuentes del volante.
2. Limitando con medidas disuasorias económicas (impuestos mucho más altos que los actuales) determinado tipo de coches: gran cilindrada, todoterrenos solo para usos profesionales, determinado tipo de ruedas (las anchas), etc, etc.
3. Promoviendo el uso del transporte público con medidas efectivas: precios subvencionados de verdad y densificación de trazados (especialmente en ciudades pequeñas, cuyos servicios son lamentables)
En fin, que creo que tendríamos un país algo mejor.