martes 8 de julio de 2008

Petróleo y vivienda


Qué tienen que ver?. Mucho, y puede que en un futuro mucho más.

Aparte de lo evidente, como el la calefacción de gasoil o la electricidad producida con derivados del petróleo, nuestra vivienda influye directamente en nuestro consumo de combustible.

Nuestra vivienda está situada a cierta distancia de nuestro lugar de trabajo por lo que, muchas veces, nos vemos obligados a hacer grandes trayectos. Esto puede suponer un problema si, como parece que es la tendencia, el precio del petróleo sigue subiendo.

Si el razonamiento anterior es cierto, una vivienda alejada del centro de la ciudad (o el polígono industrial de turno) nos puede salir por un pico.

Hay muchas consideraciones a tener en cuenta con la localización de la vivienda:

- Una vivienda unifamiliar consume una barbaridad más en comparación con un piso.
- Las viviendas no situadas en grandes ciudades probablemente pagarán más por los productos no locales (el transporte de menos cantidad es más caro)
- En las ciudades del interior los productos no locales serán más caros que en las de la costa (en transporte marítimo es mucho más barato)

Estas diferencias existen hoy por hoy, pero con un incremento sustancial del precio del petróleo podrían ser decisivas, por lo que hay que elegir en este orden: vivienda en el centro, piso, ciudad grande y en la costa (en el sur mejor, que hay calorcito).

Esto está muy bien, claro, para los que pueden elegir, pero normalmente no es posible y para los que pueden supongo que les da igual.

En fin, una chorrada más.